LA IMAGEN CORPORATIVA DE IB3
Miguel Veny | 28 Agost, 2008 20:22
La imagen corporativa de una televisión, sea ésta pública o privada, es esencial para su consolidación. La imagen corporativa en televisión es un concepto complejo de explicar, esencialmente consiste en definir y conjugar todos sus matices para lograr así una tonalidad que le diferencie de las otras cadenas y sobre todo sea del gusto de los telespectadores a los que va dirigida. En otras palabras, elaborar: logo, colores, caligrafía, sintonía, continuidad, línea editorial, línea de realización, línea de producción, etc. para conseguir un producto compacto, diferenciado y ante todo apreciado. Esta política de «imagen corporativa» parece no existir en IB3 según se desprende de las palabras de Llorenç Riera: (…)también compareció IB3. Craso error, a la vista de los resultados.
El traslado de la infraestructura de una emisora de televisión para retransmitir en directo un acontecimiento local debe servir, en pura lógica, para realzar el acto, divulgarlo y facilitar el acceso a él desde la distancia. Sin embargo, en IB3 se emplean otros métodos. La televisión pública de Balears irrumpió entre los Cossiers con tal virulencia que ha dejado lesionada su imagen y su significado. Cualquier espectador avezado sabe que una retransmisión televisiva debe respetar los tiempos, los espacios, los sonidos, las palabras y las personas protagonistas de los actos en los que se plantan las cámaras. En cambio, IB3 envió a Montuïri a una locutora interesada en suplantar a la dama de los Cossiers. Angela Alfaro realizó una mala emisión de radio ignorando el valor de las imágenes paralelas a sus interminables y reincidentes palabras. Ni el cossier locutor que le acompañaba, ni la presencia en el templo, lograron frenar sus prédicas durante la liturgia o la homilía religiosa. Todo se volvió irreverente por falta de tacto y documentación, con espectadores irritados y unos Cossiers que, en su mejor día de gloria, se han visto seriamente lesionados por una televisión pública que no ha sabido estar en su lugar ni entender su trabajo.
Palma de Mallorca, 28 de agosto de 2008
http://perso.wanadoo.es/venytorres/index.htm
Cossiers
Joan | 29/08/2008, 10:40
¿Quién lesiona a quién?
Que IB3 es un blanco fácil no hay por qué dudarlo. Evidentemente, después de ver su gestión y, cómo no, la programación que en demasiadas ocasiones dista mucho de lo que promulga la Ley general de telecomunicaciones del 24 de abril de 1998, definiendo las telecomunicaciones como “servicios de interés general”. Otra cosa es que un columnista, pensando ser un “líder de opinión” arremeta de forma personal contra una periodista en concreto. En un mini artículo, enmarcado en una sección llamada “Lletra menuda”, con fecha del 28 de agosto de 2008, el suso dicho decide, por designación propia, erigirse como la voz de los Cossiers de Montuïri. Según éste, la periodista tuvo falta de tacto y documentación. Supongo que no debió acudir a las mismas fuentes ya que el experto articulista empieza su exposición afirmando que “La última generación de Cossiers de Montuïri ha aprovechado Sant Bartomeu 2008 para retirarse”. Alguien podría decirle, si no ya lo hago yo, que los Cossiers de este entrañable municipio del Pla de Mallorca tienen el honor de formar parte de dicha agrupación durante un período de 15 años, tras los cuales, jóvenes zagales toman el relevo. Sí, cierto es que IB3 compareció, como lo hizo en tantas otras festividades de nuestras islas. Creo que no hace falta enumerarlas pero, son muchas. En ocasiones con mayor o menor fortuna, pero en todas ellas, no me cabe la menor duda de que todos y cada uno de sus profesionales han trabajado con ilusión desbordante y con ganas de dar a conocer la cultura de nuestro archipiélago. Un hecho que hasta la fecha era insólito. Por otra parte, el líder afirma sin argumentos que la imagen de los Cossiers ha quedado lesionada. Según el columnista, en la retransmisión no se respetaron los tiempos, los espacios, los sonidos, las palabras… Asimismo, asevera que la locutora estaba interesada en suplantar a la dama de los Cossiers en “una mala emisión de radio” cuando el evento era televisado. Yendo aún más allá, afirma que la periodista ignoró el valor de las imágenes. “Interminables y reincidentes palabras”, asevera. En la única retransmisión que hay que estar calladito es en el tenis. Yo invitaría a nuestro líder a leer algún libro de los muchos escritos sobre televisión y en concreto sobre retransmisiones, sobretodo los publicados por RTVE. Sabría cosas como que, si no sucede nada, hay que informar constantemente de lo que está aconteciendo, dónde están, qué tienen sintonizado el telespectador, etc. La información que la locutora nos brindó fue excepcional, quizás no para alguien que con ojos de serpiente que buscaba una presa para así sumarse al carro de los despropósitos contra el Ente Autonómico. Sé por conocidos y allegados de la transcendencia positiva de la retransmisión en las gentes de Montuïri y en la de muchos espectadores de diferentes puntos y nadie, en absoluto nadie, creo que estaría o está de acuerdo con las palabras de nuestro líder. Finalmente, quisiera añadir, que hubo tres retransmisiones. Uuna el sábado 24 por la noche con una audiencia más que destacable. Otra el domingo por la mañana que debía luchar contra la final de baloncesto de la Olimpiada de Pekín, España – EEUU y contra la previa del Gran Premio de Europa de Fórmula 1, celebrado en Valencia. Asimismo, la noche del domingo se emitió un resumen de 30 minutos, que quizás fue lo que nuestro estimado líder vio.
Un espectador ofés. Joan Tugores. Palma